El reloj mundial

El reloj mundial fue un sueño del físico austríaco, nacionalizado suizo y luego estadounidense, Wolfgang Ernst Pauli, considerado como uno de los padres fundadores de la mecánica cuántica.
Reloj Mundial. Dibujado por W. Byers-Brown / coloreado por un paciente de von Franz.

1º - Existe un círculo vertical y uno horizontal, que tienen un centro común. Éste es el reloj mundial. Lo sostiene el pájaro negro.
2º - El círculo vertical es un disco azul con un borde blanco dividido en 4 x 8 = 32 divisiones. Una manecilla gira sobre él.
3º - El círculo horizontal consiste en cuatro colores. Encima de él hay cuatro hombrecillos de pie con péndulos y, alrededor de él, hay un anillo que antes era oscuro y ahora es dorado (llevado anteriormente por los niños).

El reloj tiene tres ritmos o pulsos:

1. El pulso pequeño: La manecilla en el disco vertical azul avanza por 1/32.
2. El pulso medio: Una revolución completa de la manecilla. A la vez que el círculo horizontal avanza por 1/32.
3. El pulso grande: 32 pulsos medios son iguales a una revolución del anillo dorado.

Al interpretar el sueño, Jung identificó el punto de rotación de los discos con el espéculo místico, dado que participa en el movimiento rítmico y a la vez está fuera de él. Los dos discos pertenecen a los universos de la conciencia y el inconsciente, que se cruzan en este espéculo. La figura entera junto con su elaborado movimiento interno es, por lo tanto, una mandala del Yo, que es a la vez el centro y la periferia del reloj mundial. Por otra parte, el sueño también podría representar un modelo del universo en sí y de la naturaleza del espaciotiempo.

El mismo Jung notó que la construcción del reloj y las divisiones numéricas que contiene se parecían mucho a los sistemas de la Kábala. Pero también se debe señalar que Pauli, como físico, deseaba descubrir una unidad interior entre las partículas elementales y sus simetrías abstractas. Por lo tanto, la visión del reloj mundial puede interpretarse de varias maneras distintas y, en efecto, es una imagen que nos permite una gran variedad de interpretaciones.

El renacimiento de Pauli como «una persona perfectamente normal y razonable… completamente adaptada» fue, por lo tanto, el resultado de la percepción de una profunda simetría interior en su mente, un patrón dinámico que había sido ilustrado por los antiguos gnósticos en tiempos simbólicos, los alquimistas de la Edad Media y los Taoístas de la antigua China. Según Jung, el alcoholismo de Pauli también fue «curado», un diagnóstico que, sin embargo, no fue corroborado por los amigos del físico...

Con el incentivo de Pauli, ahora Jung podía explorar la cuestión de una simetría oculta dentro del universo desde las perspectivas de la física y de la psicología. También fue como resultado de la insistencia de Pauli que Jung finalmente publicaría sus meditaciones sobre la sincronicidad; ya que, después del psicoanálisis de Pauli, los dos hombres se hicieron colegas en sus búsquedas de los patrones internos de la naturaleza.

Fragmentos del libro SINCRONICIDAD - Puente entre la mente y la materia, de F. David PeatEditorial Kairos.