Control a distancia de los toros de lidia en España en los años 70

En diciembre de 1963 se realizaron los primeros experimentos de control mental a distancia de toros de lidia mediante implantes en el cerebro y radiofrecuencias.

El control mental del toro de lidia en España es posible desde hace 50 años cuando el neurofisiólogo José Manuel Rodríguez Delgado implantó chips intracerebrales en toros que fueron controlados a distancia. Al Dr. Delgado le acompañaron los doctores Francisco Castejón Calderón y Francisco Santisteban García.

En las décadas de los sesenta y setenta del pasado siglo el malagueño José Manuel Rodríguez Delgado llegó a España procedente de Estados Unidos a solicitud del ministro franquista de Salud, Villar Palasí (ligado al Opus Dei), que le hizo una oferta para trabajar en la Universidad Autónoma de Madrid en mejores condiciones que en la Universidad de Yale, donde trabajaba desde 1950.

El Dr. Delgado estuvo vinculado a la CIA, donde colaboró en proyectos de control mental durante la Guerra Fría. Fue uno de los científicos más activos del denominado "Proyecto Pandora". Este consistía en modular voces y sonidos en la cabeza de los soldados mediante la creación de campos electromagnéticos. Delgado, financiado por la Universidad de Yale, la Oficina de Inteligencia Naval, la Fuerza Aérea y otras instituciones estadounidenses  - vinculado a los grupos fascistas españoles (según el investigador John Judge) -  fue el primero en especializarse en la implantación de dispositivos electrónicos directamente en el cerebro.

En el mes de diciembre de 1963 un equipo de científicos, liderado por el Dr. Delgado, con la ayuda de un ganadero, Ramón Sánchez Rodríguez, que cedió su finca, su personal y un ejemplar, que se sumó a los 4 toros bravos y 2 mansos adquiridos por el Ministerio de Educación español, realizaron en Córdoba el primer experimento de implantación de chips en el cerebro del toro al objeto de controlarlo con un mando a distancia.

Los experimentos les permitieron descubrir los centros neuronales que activan las reacciones de huída y de defensa del toro de lidia y que provoca en casi todos los animales la huida y en los toros bravos la acometida. En esa reducida zona al fondo del encéfalo, sobre la llamada “silla turca”, están juntos los centros de atacar o de huir. Y así descubrieron más de un centenar de áreas cerebrales en los toros de lidia en donde radicaban otros tantos movimientos y actos, algunos inverosímiles, hasta entonces desconocidos que pudieran hacerlo los toros, y de la alta escuela ecuestre.

En el experimento más conocido, Delgado, entró al ruedo con un toro que llevaba electrodos implantados en el cerebro. El toro embistió a Delgado, quien oprimió un botón del mando a distancia lo que provocó que el toro cesara el ataque.

kelvfimer- Rodriguez Delgado - Control Mente de un Toro (Stimoceiver) Experimento realizado por el profesor de la Universidad de Yale, Jose Manuel Rodriguez Delgado. Implantó ,en el verano de 1963, un radio transmisor (stimoceiver) en el cerebro de un novillo que le permitía controlar sus movimientos.

El Opus Dei, interesado en neurociencias desde los tiempos de la dictadura de Franco, cuando tenía el monopolio de los Ministerios, y el control del Gobierno, llevó a España al Dr. José Manuel Rodríguez Delgado - de molde orwelliano y abogado por la creación de una "sociedad psicocivilizada - cuando la Universidad de Yale y Delgado se vieron denunciados - y envueltos en un escándalo - por una mujer – y luego por varias personas más – que le acusaban de haberles implantado chips en la cabeza clandestinamente. Entonces el ministro franquista español, vinculado al Opus Dei, Villar Palasí, le ofreció a Delgado hacerse cargo de un equipo de investigación en la universidad Autónoma de Madrid. Ya en España, en 1971, Delgado, continuó y amplió sus experimentos con animales y personas, incluidos niños y ancianos.  

De los experimentos que se conocen, destaca, por ejemplo, aquel en el que Delgado y otro doctor pusieron en una jaula de campos electromagnéticos a unos ancianos (bastante mayores), y les estimularon el cerebro provocándoles orgasmos durante largo tiempo. El Dr. Colin Ross describe otro experimento realizado por Delgado con un niño de 11 años en el que al presionar un botón en el cuadro transmisor, el niño empieza a estar confundido acerca de su identidad, preguntándose si es una chica y a hablar sobre el deseo de casarse con el Dr. Delgado. Empujando otro botón este comportamiento se detiene…

En el último periodo de su vida volvió a Estados Unidos en donde se le perdió la pista. La Revista Discover lo rastreó hasta que finalmente al encontrarlo le preguntó qué era lo estaba haciendo actualmente. Delgado respondió que estaba trabajando para el Gobierno Federal en un proyecto secreto, del que no podía dar más datos, sólo comentar que ya no necesitaba aplicar electrodos para cambiar el pensamiento humano, que podía hacerlo a distancia con microondas dirigidas… y que podía dirigirlas a ciertas partes del cerebro humano para producir miedo; o para hacerlo oír voces, o cosas.

Delgado falleció el 15 de septiembre de 2011 en San Diego (California). En España, que se sepa, no se han hecho públicos, ni se sabe a qué manos fueron a parar los resultados de estos experimentos después de años de investigación en unas condiciones y medios envidiables.

UNED Documentos - José María Rodríguez Delgado. Pasión por las posibilidades del cerebro humano