¿Está la humanidad saliendo de la "edad de piedra"?

El petroleo, las gemas y el cemento. La piedra (sólida o cristalina, líquida o en aceite o molida en polvo)

La palabra petróleo deriva de los vocablos petra (piedra) y óleum (aceite); es decir, “aceite de piedra”. La perforación de pozos es una técnica que viene desde tiempos ancestrales, posiblemente desde hace más de 5000 años pues la sustancia se conoce desde tiempos remotos; fue utilizado por Babilónicos y Bizantinos tres mil años antes de nuestra era, en actividades tales como construcción, momificación, etc. También fue utilizado por los aborígenes en América.

Puede resultar irónico que un material conocido y usado desde tiempos remotos sea el producto energético mayoritario del siglo XXI, pero no sólo es así sino que marca la agenda de la economía mundial.

La piedra es sagrada en algunos ámbitos religiosos y filosóficos desde tiempo inmemorial porque es anterior al árbol, a la “naturaleza viva”. Traídas a la superficie desde el interior de la tierra a través de las erupciones volcánicas y la belleza de su estructura cristalina extremadamente rígida, hacen de la verde esmeralda, compuesta de celdas o “células”, ordenadas en formación, simétricamente dispuestas bajo el mismo patrón, como clonadas, un símbolo muy valorado. Fue en Egipto cuando se empezó a extraer esta piedra.

Por contra, algunos hablan paradójicamente de la existencia de una “edad del árbol” anterior a la “edad de las construcciones de piedra” en la historia del humano moderno. Textos antiguos reportan pueblos que sólo trabajaban con madera, siendo excelentes carpinteros que debían consultar antes de cortar un árbol, aun por necesidad, pues en ellos encontraban la estabilidad y protección. Se habla de una posterior “edad del hacha” en la Europa de tiempos remotos. Eso significaría “barra libre” para la tala de árboles.

Se observa, aún hoy todavía, como algunos pueblos eran profusamente entusiastas de los mega edificios de grandes o enormes bloques de piedra, monumentos y estatuas, aunque de poca utilidad práctica. Y entusiastas de arrancar árboles, quizás una de las razones para construirlos. La cantidad de madera necesaria para levantar estas mega construcciones de piedra es colosal.

Herminio Fernandez es un carpintero jubilado que ha ingeniado modelos (y fabricado a varias escalas) que podrían haber servido a los egipcios para elevar las pesadas piedras con las que se construyeron las pirámides pues la máquina de Herminio no requiere de otra cosa que madera y obreros.

Máquina palanca sube piedras pirámide. [Juan Corcuera]

La impresión 3D de casas y edificios parece augurar un futuro sin las contaminantes cementeras, ni canteras, ni el tortuoso proceso de construcción. Se habla de que la impresión 3D revolucionará la construcción. Casas y edificios mucho más económicos, entre un 60% y 80%, y mucho más rápidos de construir..

Puede que el tiempo de construcción y el coste se reduzcan pero los cartuchos de la impresora siguen usando cemento en el caso de la empresa china Winsun que fabrica macroimpresoras 3D para construir casas.

Asombrosa impresora 3D construye viviendas en 24 horas [Revista Br]

Un mundo sin cemento -que debería significar “piedra en polvo”- y un mundo sin petroleo -que significa “aceite de piedra”- sería otro mundo, no cabe duda. Otras gentes, una población y unos individuos, flora, fauna y hábitat sencillamente distintos. Y realmente se podría decir que el planeta habría salido de la “edad de piedra” (sólida o cristalina, líquida o en aceite o molida en polvo).

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