Enigmas del Ártico

Tanto interés en clonar el ¿extinto? mamut

Se ha despertado un repentino interés por la clonación del extinto mamut. Pero hay algunos datos que se han omitido sobre testimonios de exploradores que en el siglo XX los vieron vivos.

Alazul Digital | La Redacción
Los mamuts eran proboscídeos de gran tamaño, de dimensiones iguales y en algunos casos superiores a los elefantes modernos
Publicado: 07/06/2013 - 10:14 / Actualizado: 28/11/2014 - 09:29

Los últimos meses están siendo prolíficos en informaciones que, partiendo de la indiscutible extinción del mamut, abordan cuestiones científicas de actualidad como la aparición de los restos mejor conservados en muchos años de un mamut en las islas Liajovski, del archipiélago de Novosibirsk, en el Océano Glacial Ártico.

Las primeras informaciones iban acompañadas de varias conjeturas sobre las posibles causas de su extinción en Eurasia y América del Norte hace unos 10 mil años; aunque alrededor de 500 o mil mamuts lograron sobrevivir durante unos seis mil años más en una isla de 7000 km2  a unos 140 kilómetros de la Rusia continental, la isla de Wrangel.

El por qué los mamuts se extinguieron también en esta isla es foco de estudios:  por problemas de endogamia y falta de diversidad genética, por  la llegada del hombre, o por un cambio en el clima.

Como la extinción del mamut es un hecho indiscutible, una cuestión inmediata viene a centrar la información que desde el ámbito científico se facilita a la prensa:  la intención de descifrar el genoma completo del mamut para su futura clonación; sintetizar su ADN, discernir su organización por cromosomas y poner en marcha el mecanismo de reduplicación. De esta forma podría hacerse volver a la vida al extinto mamut.

Sin embargo se ha echado en falta entre la documentación divulgada, al menos de pasada, el testimonio de cierto número de exploradores que a lo largo del siglo XX dijeron haber vistos mamuts “vivitos y coleando” en zonas profundas del polo norte geográfico; aunque después hubieran sido considerados como dementes por la ciencia o el ejército.

En los últimos cinco años se han encontrado tres de los cuatro mamuts hallados en el mundo en las islas árticas de Liájovski; sobre el último encontrado, comenta Semión Grigóriev, director del Museo del Mamut de la república siberiana de Yakutia: "la mitad del cuerpo de la mamut estaba bajo el hielo. Lo primero que hicimos fue picar el hielo a la altura de la barriga. Llegado un momento, para nuestra sorpresa comenzó a correr sangre de las patas delanteras".

En el círculo polar ártico y aledaños se producen circunstancias al menos no totalmente comprendidas como por ejemplo el hecho de encontrarse semillas, plantas y árboles tropicales flotando en el agua fresca del interior de los icebergs, miles de pájaros y animales tropicales emigrando hacia al norte durante el invierno, el polen colorea vastos territorios o que el viento norte del Ártico se vuelva más cálido a medida que uno traspasa los 70 grados de latitud.

Cría de mamut encontrada congelada en una excavación al noreste de Siberia en 1977.Durante el siglo XX han sido encontrados, conservados en el hielo del norte, mamuts con sus barrigas llenas de hojas de hierba. Otros flotando en el agua encastrados en el hielo y en el interior de icebergs – de agua dulce-, junto a otros animales tropicales inmensos.

En el interior de sus estómagos se ha hallado alimentos sin digerir, que consistían en brotes de pino y piñas. En otros, se encontró helechos y vegetación tropical. ¿Cómo pudo un animal ártico tener alimento tropical en el estómago? Una explicación es que la región ártica una vez tuvo clima tropical, y que un cambio de la tierra con respecto a su eje produjo una Era Glaciar en forma súbita...

El almirante estadounidense Richard Evelyn Byrd de la US Navy fue un distinguido aviador pionero y explorador polar que sobrevoló los Polos y dirigió numerosas  expediciones; fue Gran Canciller de la Orden de Lafayette y de La Cruz del Mérito, Secretario perpetuo de La Academia Federal de La Marina Americana y de las Ciencias.

En un artículo de la revista Nostra n° 425 de la semana del 29 de Junio al 4 de Julio de 1980, Jean Brun, relata  una de las aventuras vividas por el Almirante Byrd en los glaciales del Polo Norte:  Byrd, acompañado de 3 personas iban caminando horas sobre el hielo, escalando los picos de hielo. De pronto desde una cumbre, descubrieron un espectáculo inolvidable: un valle estrecho y profundo cubierto de una vegetación abundante y aparentemente iluminada por un Sol caliente permanente. Un verdadero oasis de vida en medio de un gran desierto de hielo.

Su colega el Capitán Fitin escribe en el diario de la misión:

El 14 de Junio de 1926 a 74 metros de altitud a 12h 08. Los 4 hombres se pusieron a utilizar sus cuerdas para llegar a la maravillosa vegetación que se extendía sobre una centena de metros. Después de una larga hora de bajada, habían cambiado de mundo. Una vegetación abundante. El calor suave (el termómetro indicaba 19.8°C) los obliga a quitar sus trajes de exploradores polares. Byrd y sus compañeros vieron pequeñas riveras, lagos y colinas con vegetación. A 1500 m. aproximadamente, vieron una mancha gris que se movía lentamente. Con sus binoculares, el Almirante Byrd observó un animal con pelaje gris. Un animal que se parecía a un mamut.

Giannini y Palmer decían también que, durante un vuelo sobre el Polo Norte en 1947, el Almirante Byrd comunicó por radio que veía debajo de él, no nieve, sino áreas de tierra con montañas, bosques, vegetación, lagos y ríos y, entre la maleza, un extraño animal que parecía un mamut.

Un noruego, llamado Olaf Jansen siendo todavía joven, viajó con su padre rumbo al norte y arribó a un país donde la temperatura era agradable y el sol brumoso, diferente al que conocían los viajeros. Recorrieron el lugar, poblado por exuberante vegetación, y fueron a encontrarse frente a un auténtico mamut.

Tanto Olaf Jansen como el Almirante Byrd fueron considerados como dementes porque hablaban de la existencia de una zona “profunda” -cuanto más al norte se vaya, pasada determinada latitud- , en la que se penetra y en la que se encuentra un clima cálido, el funcionamiento de la  brújula se vuelve anómalo, existe abundante vegetación y vida animal, además de encontrarse con otras circunstancias desconocidas. Exploradores rusos han dicho que  “la exploración y la investigación [de los polos] muestra que tal vez en unos años la comprensión humana abarque una enorme área nueva de la superficie terrestre y los correspondientes dominios dentro de lo desconocido”.

Existe un diario del Almirante Byrd, que algunos sectores califican como falso, en el que relata su experiencia completa del vuelo de 1947 sobre el Polo Ártico. En el supuesto diario de Byrd, éste relata que tras el oasis de vegetación y fauna pasó a una ciudad habitada por humanos de avanzada tecnología que le transmitieron un mensaje. De vuelta a los Estados Unidos se reunió con el Pentágono.

“He declarado completamente mi descubrimiento y el mensaje. Todo está debidamente registrado. El Presidente ha sido informado. Ahora estoy detenido durante varias horas. Fui entrevistado por las Fuerzas de Seguridad Top y un equipo médico. ¡Fue una terrible experiencia! Estoy sometido a un estricto control a través de las disposiciones de seguridad nacional de estos Estados Unidos de América. Fui ordenado a permanecer en silencio en relación con todo lo que aprendí, en el nombre de la humanidad.”

Olaf Jansen también contó que tras el oasis de vegetación y fauna, él y su padre ingresaron a una ciudad habitada por humanos de gran estatura y allí vivieron con ellos durante dos años.  De regreso a su país fue internado en un centro psiquiátrico durante 24 años y no volvió a hablar de su experiencia hasta antes de morir que realizó un informe para el escritor Willis George Emerson.

El Instituto Roslin, que clonó a la oveja Dolly, alberga serias dudas sobre la probabilidad de éxito de la clonación del mamut y desde ámbitos del ecologismo se invita a clonar no un paquidermo lanudo extinguido hace unos 3.500 años, sino especies en peligro de extinción, como el tigre siberiano, cuyo ADN es bien conocido.

En cualquier caso resulta algo extraña la repentina prisa por clonar precisamente al mamut; operación que en caso de éxito debería ubicar los especímenes en habitats de las zonas árticas.

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