Serio problema de sobrepeso

El submarino español S-80 se hunde pero no flota

Navantia tiene la intención de invitar a expertos extranjeros para pedir consejo.

Alazul Digital | La Redacción
El S-80 ha, o había, despertado interés en Australia, Noruega e India
Publicado: 23/05/2013 - 17:53 / Actualizado: 27/11/2014 - 17:01

Los 7800 km. de litoral español suelen inspirar a sus políticos que a menudo  imaginan el país como un buque, al gobierno como su mando y a su presidente el capitán; que navega viento en popa a toda vela, que se estanca… Pero esta vez no es ninguna alegoría a la situación socioeconómica española, que se hunde y no sale a flote.

Es el caso de los submarinos S-80 de última generación, calificados por sus patrocinadores y constructores como los más avanzados del mundo. El primero de ellos, el Isaac Peral, que tenía fecha de flotación para 2015, deberá esperar un mínimo de tres años más pues según los cálculos técnicos, si bien se sumerge sin problemas, después no sale a flote. Se hunde bien pero no retorna a la superficie.

El coste de cada submarino es de 530 millones de euros. El plan era que cuatro submarinos S-80 entraran en servicio entre 2015 y 2018, siendo unos de los más modernos a nivel mundial. Contarían con motores de bioetanol e hidrógeno, sin consumo de aire atmosférico, y torpedos alemanes DM2A4.

Pero tienen un serio problema de sobrepeso. Según la compañía de construcción naval Navantia, responsable del proyecto, el diseño fue aprobado en 2005, pero durante los cuatro años que transcurrieron hasta que comenzó la fabricación de las naves en los astilleros, el Ministerio de Defensa exigió la inclusión de equipamiento adicional. Si bien estas son las razones ofrecidas puede haber otras razones que no ha sido reveladas.

Un sobrepeso de cien toneladas afecta irremisiblemente a la flotabilidad de un submarino con un desplazamiento de 2.400 toneladas en estado sumergido. Esta circunstancia perjudica tanto a los planes de la Armada Española como al bolsillo del contribuyente.

Los planes de la Armada respecto a su fuerza naval se han hundido, que ya se vieron obligadas a renunciar al proyecto de construcción de un nuevo portaaviones; y ahora  tendrá que alargar el tiempo de servicio de la actual flota submarina, compuesta por tres submarinos franceses de los años setenta tecnológicamente obsoletos.

La solución al “descuido” en el diseño de los submarinos pasa por aumentar su tamaño y esto significa, según Navantia, 500 millones de euros más, 7,5 millones de euros por cada metro de submarino que se agregue. Los astilleros de Navantia han suspendido temporalmente los trabajos del S-80 debido a que no han llegado a un acuerdo con el Gobierno.

La Mesa del Congreso ha devuelto una pregunta al diputado de Izquierda Unida Gaspar Llamazares referente a este asunto por su tono irónico ya que “la iniciativa parlamentaria no es lugar para chistes”. La pregunta se iniciaba con una cita del célebre monólogo del humorista Miguel Gila: “El submarino que mandaron el martes, de color divino, pero no flota...".

Video/s
  1. 1
  2. 2
Alazul Digital
http://alazul.com/node/89