Guerra civil entre cristianos

Los árabes no invadieron jamás España

La versión oficial (más literaria que histórica, según el director del Departamento de Filologías Integradas en la Universidad de Sevilla, Emilio González Ferrín) relata que siete mil hombres bastaron a Taric para despachurrar al ejército de Roderico en la batalla de Guadalete en el año 711. Un pequeño ejército nómada que venía desde arabia, a miles de kilómetros, sin marina, y se encuentra que tiene que atravesar el Estrecho de Gibraltar, uno de los más peligrosos de la tierra.

Alazul Digital | La Redacción
Fusión del arrianismo e islamismo
Publicado: 29/04/2013 - 21:30 / Actualizado: 31/08/2016 - 19:29

Según el paleontólogo e historiador español, Ignacio Olagüe, del que este año se cumplen 110 de su nacimiento y 39 de su muerte, no existe documentación de la época sobre la invasión de España por los árabes.  Las crónicas de la presunta invasión fueron escritas posteriormente, desde fines del IX hasta principios del XI. "Conocían los romanos el oficio de las armas y necesitaron trescientos años para conquistar España con sus 584.192 kilómetros cuadrados, una de las regiones más montañosa de Europa. Pero sólo tres años, según la historia oficial, costó a los árabes lo mismo."

Ya Ortega y Gasset, decía que "una reconquista que había durado siete siglos no era una reconquista".

Según expone Olagüe en su libro, "La Revolución islámica en Occidente", se custodian en las bibliotecas textos teológicos que pertenecen a finales del siglo VIII y a la primera parte del siglo IX y no hacen mención alguna ni de Mahoma, ni de su doctrina.

Cuenta Eulogio (mas tarde San Eulogio de Córdoba) en su "Apolo geticum martyrum" que se hallaba en el monasterio de Leyre de Navarra entre los años 849 y 851, es decir 140 años después de la presunta invasión árabe en el 771, e hizo en su librería un hallazgo extraordinario "hojeé todos los libros que estaban allí reunidos, leyendo los para mí desconocidos. De repente, descubrí en una parte cualquiera de un opúsculo anónimo la historieta de un profeta". ¡Era nada menos que una corta biografía de Mahoma! La impresión sentida por Eulogio con su lectura fue tan grande que se apresuró a copiar el texto y remitirlo a sus amigos andaluces como una noticia importantísima lo que demuestra que por estas fechas Mahoma no era, o apenas lo era, conocido por los cristianos sevillanos ni por los cordobeses.

Para Emilio González Ferrín, profesor titular de la Universidad de Sevilla, director del departamento de  Filologías Integradas e integrado al grupo de investigación sobre Al-Andalus y el Mediterráneo, que niega que hubiera invasión islámica en 711 "a la lengua árabe le faltaban 100 años para ser una lengua internacional. El libro de la primera gramática árabe sale en torno al año 800. Quien quiera que entrase en la península Ibérica ni era musulmán ni hablaba árabe".

Relata Ignacio Olagüe, en su libro "La Revolución islámica en Occidente" también conocido por "Los árabes no invadieron jamás España" que en la edad media el historiador cristiano quiso ocultar la existencia de otra opinión cristiana mayoritaria en la península, distinta a la católica: el arrianismo o unitarismo que veía a Jesús de Nazaret como el más grande de los profetas, pero un hombre, sin sustancia divina. El arrianismo es poco conocido por la sencilla razón de que no se pueden leer los libros de Arrio pues fueron todos destruidos.

En España fueron las comarcas más ricas y cultas de la península las que se convirtieron al unitarismo y arrianismo, mientras que las pobres e incultas se adhirieron al cristianismo trinitario (católico), partidarios de la Trinidad, que creen que existe un solo Dios pero que posee tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (supuesto politeísmo o politeísmo católico)

En el siglo VIII, lo que habría tenido lugar es el fracaso del Estado teocrático visigodo, seguido por una guerra civil entre dos bandos irreductibles: los partidarios del cristianismo trinitario y los partidarios del arrianismo (cristianismo unitario), la revuelta fue esencialmente un conflicto de godos contra godos, no de godos contra romanos.

Según, Emilio González Ferrín, desde el 711 hasta el 756 son años de guerra civil. Hubo una cantonalización de la península. El norte va por un lado; Levante, por otro; Portugal, por otro. España sufre una hambruna y una guerra civil generalizada a la que se incorporan tropas del norte de África que no son árabes ni bereberes, sino púnicos, visigodos, vándalos y bizantinos", relata el autor. "En esta guerra civil, grosso modo, los contendientes son los partidarios de [los reyes visigodos] Witiza (arriano, unitario, monoteísta) y Rodrigo (católico, trinitario, politeísta).

La situación de los trinitarios era desesperada y finalmente la concepción monoteísta (arriana) de la divinidad iba a imponerse en España por varios siglos a la trinitaria, católica (politeísta). Según Olagüe, a grandes rasgos nada en cuanto a sus creencias separaba a los hispanos unitarios/arrianos del islamismo. El solo punto litigioso era mínimo, simplemente la existencia de un profeta y de ciertas normas de conducta pues tanto arrianos como islámicos practicaban la poligamia. Y se produjo una fusión del islam con el arrianismo dando lugar hacia el siglo X la cultura arábigo-andaluza, un mahometanismo de tinte liberal que alcanzaría su cénit en los siglos XI y XII, antes entrar en decadencia por culpa del dogmatismo introducido por dos minorías: los integristas almorávides que acababan de conquistar Marruecos y cuchillo en mano impusieron en la España del sur la contrarreforma musulmana y la minoría cristiana integrista que preparaba el terreno a Santo Domingo y sus frailes obcecados, respaldados por la Inquisición romana. Pero esto sucedió ya 400 años después de la presunta invasión árabe de la península en el 711.

Explica Ignacio Olagüe que la historia ha quedado tal como la conocemos porque era más cómodo para el intelectual cristiano denunciar que una potencia enemiga, lejana y anónima, había invadido una parte del territorio, que confesar la existencia de otra opinión, distinta de la que dominaba en sus días, y a la que se habían adherido una gran parte de sus antepasados. Y era más conveniente para el cronista árabe ensalzar las proezas de los abuelos, lo que enardecía el amor propio colectivo, que también reconocer la misma verdad en sentido opuesto: la florescencia de otras ideas, diferentes de las que sojuzgaban ahora a las mentes.

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711 Los árabes jamás invadieron España 2. Version ajena
Video original de Zorailos, expone alguno importantes interrogantes de la version oficial y otras dudas acerca de la supuesta invasion arabe a Hispania en el 711.

Video 2
Emilio González Ferrín: 711 - historiología de una conquista
Intervención de Emilio González Ferrín en el Congreso "Al-Andalus y el mundo árabe (711-2011): visiones desde el arabismo", organizado por la SEEA y patrocinado por CajaGranada. Se celebró en Granada entre los días 22-23 de septiembre de 2011.

Video 3
711: los árabes no invadieron jamás España 3" 2ª parte
MITOS Y REALIDADES DE LA BATALLA DEL GUADALETE, por JOSÉ RUIZ MATA Parte 2

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