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Karl Brugger

La Crónica de Akakor

Impresionante historia, contada por un indígena de una tribu amazónica, envuelta en misterio y muertes. ¿Existe realmente Akakor? ¿Existe una historia escrita de los ugha mongulala?

Alazul Digital | La Redacción
Publicado: 07/06/2013 - 11:15 / Actualizado: 10/05/2016 - 12:20

Karl Brugger (1942, Múnich, Alemania - 1984, Río de Janeiro, Brasil) fue un reportero y escritor de origen alemán con estudios en Sociología e Historia, que además trabajó como corresponsal para la ARD, un canal público de televisión de Alemania.

En 1976 lanzó su libro "Las Crónicas de Akakor" en el cual narra el contacto con Tatunca Nara, un jefe indígena autodenominado el príncipe de Akakor.

Karl Brugger conoció a un indígena de una tribu amazónica, Tatunca Nara, que le habló de una ciudad mítica llamada Akakor que existió en algún lugar de lo profundo de la selva amazónica. Tatunca afirmaba que las ruinas de ese pueblo perdido, se hallaban cubiertas por la vegetación entre Brasil, Perú, Venezuela y Bolivia; y que el año cero de la crónica era el 10.481 antes de nuestra era.

Como resultado el libro de Brugger "La Crónica de Akakor", fue publicado en 1976, y editado en varios idiomas.

La historia del contacto con el indígena comienza en 1971 cuando los integrantes de la línea área comercial alemana Swissair, se encontraban paseando por Manaus y un mendigo vestido en forma harapienta les pidió dinero para comer.

El mendigo, Tatunca Nara, hablaba perfectamente alemán, y les relató una historia asombrosa.  Tatunca contaba que un “hijo de los dioses” llegó a la Amazonía para crear un imperio que construyó pirámides y grandes redes de túneles subterráneos.  El comandante, Ferdinand Schmidt, de vuelta a Alemania, impresionado por el relato de Tatunca Nara,  se la cuenta al periodista Kart Brugger quien marchó a Brasil y comenzó la investigación.

Título: La Crónica de Akakor
Autor: Karl Brugg

Tatunca Nara describió dos grandes catástrofes que habían asolado la Tierra, y habló de Lhasa, el legislador, un hijo de los dioses que gobernó el continente sudamericano, y de sus relaciones con los egipcios, el origen de los incas, la llegada de los godos y una alianza de los indios con 2.000 soldados alemanes. "Me habló de gigantescas ciudades de piedra y de los poblados subterráneos de los antepasados divinos. Y afirmó que todos estos hechos habían sido registrados en un documento denominado la Crónica de Akakor".

Con los datos recogidos, Brugger emprende una expedición hacia Akakor, que contaría con la guía de Tatunca Nara y la participación de un fotógrafo. Pero la aventura casi termina en tragedia.

Tatunca Nara relató a Brugger que visitantes estelares aterrizaron en Sudamérica hace cerca de 15.500 años, procedentes de Schwerta, lugar remoto y “centro de un imperio conformado por numerosos mundos situado en los confines de nuestro universo”. Que fueron 130 familias que se establecieron en este continente.

“Ellos civilizaron a los hombres y fundaron la Tribu de los Ugha Mongulala, que significa “Tribus Escogidas Aliadas”. Y para sellar su alianza eterna, se unieron a ellos. De aquí que los miembros de esta Tribu se parezcan a los Shuerta, hasta en el color de la piel”.

Tatunca los describió como similares a nosotros en lo físico, salvo que los extranjeros contaban con seis dedos.

El investigador Erich Von Däniken, quedó seducido por la historia y organizó una expedición. El gobierno brasileño la autorizó, pero con la condición que se contará con la participación de Roldão Pires Brandão, un renombrado arqueólogo y expedicionario. Faltando dos días para arribar a Akahim, se produjo un confuso episodio que involucró a Pires Brandão, el cual resultó herido de bala en un brazo, hecho calificado como “accidente”.

Däniken optó por una nueva expedición, la cual tampoco prosperó. De 1977 al 1986 se organizaron varias expediciones, por un norteamericano dos suizos y una alemana, los cuales unos desaparecieron y otros se encontraron muertos.

Pero en 1984 desde Alemania llega la información de que Tatunca Nara era en realidad era un ciudadano Alemán con un pasado como convicto, llamado Günther Hauck, que figuraba en los archivos policiales alemanes como desaparecido desde el 15 de Febrero de 1968, fecha, en la cual abordó un barco para dirigirse a Río de Janeiro.

A comienzos de 1984 Karl Brugger fue asesinado por un desconocido quien le disparó cuando paseaba por las playas de Ipanema, en Brasil. Se denunció que en los días posteriores a su muerte, el consulado alemán entró a su departamento y se llevó toda la documentación privada del periodista. Su asesino, y los motivos de éste para tal acción, nunca fueron conocidos.

En la cuarta película de Indiana Jones, el arqueólogo aventurero busca el "reino de la calavera de cristal", la ciudad perdida de "Akakor" (referido como Akator en la película)

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